miércoles, 19 de agosto de 2015

Nutrirse II



Recogí las cebollas y remolachas y pimientos y más cosas. Antes de volver a coger la carretera tengo que cocinar.

-Todo lo que debes saber sobre ketchup
- Grandes animaciones
- El Sacrificio de Tarkovsky en youtube y subtitulada. No se ve muy bien pero para un día que no tengas nada que ver no está mal.
- Naturaleza increíble.
- Making of
- Todo por leer
-Manualidades para niños y mayores :)
- "El modelo femenino actual es digital, recauchutado, serializado y de pubis infantil"
- Un disco: Les halles- Invisible Cities



lunes, 17 de agosto de 2015

Letargo







En cuánto aterricé en la isla de San Miguel entré en un estado de letargo enorme e infinitamente agradable. Me dejé llevar de un lado para otro al ritmo del viento y de las olas, por mi propia acción me hubiera quedado mirando al mar todo el rato, al infinito que se hallaba hacia cualquier lugar que miraras. El infinito Atlántico, el infinito cielo azul, gris, blanco...porque el cielo como el mar cambian en esta isla de una manera absolutamente pasmosa de un segundo a otro. 
Mis ojos buscaban el chorro de la ballena, buscaban ese lugar que ocupa la ballena en mi, ese lugar de sueño, de fantasía, de aventura, de hojas amarillas de libros de aventuras. En la isla también encontré las huellas de la crudeza de la vida en el mar, rostros, cuerpos, piel que hablaban de la tragedia de la tormenta, de la pobreza de tener que salir a la pesca diaria en las condiciones que sean para poder llenar los estómagos hambrientos de una familia. Se huele que aquí la vida no es fácil y mucho menos en tiempos pasados, en tiempos de caza de ballenas y de incomunicación con el continente. 
Pienso en mis lecturas de alta mar y el romanticismo se me va a la mierda, ver en la mirada  de los hombres el terror del mar no es lo mismo que leerlo. Ver sus cuerpos dañados no es lo mismo que leerlo.
Tomamos una cerveza Sagres en la plaza de Agua de Pau rodeadas de parroquianos que nos miran con el mismo asombro con el que nosotras les miramos a ellos. Si, aquí una se asombra de las historias que cuentan esos rostros. 
Y me asombró la mar infinita, miraras a dónde miraras te la encontrabas y ese olor a algas y a humedad que se te mete en el cuerpo e impregna toda la piel y casi un carácter, una forma de estar.
Y luego llega la niebla que aún aísla más y la inmensa humedad. Todo es agua, el aire lleno de agua que lo oxida todo, que lo hace viejo en un abrir y cerrar de ojos, como los rostros jóvenes surcados de arrugas y de largas historias en el mar, en la barca, recogiendo las redes, limpiando el pescado.
Las mujeres en el hogar, en la cocina, con los niños; la calle, el bar, lo público es de los hombres y nos toca compartir barra de bar con los hombres del pueblo, es como volver años atrás, adentrarse en un viaje en el tiempo a un pasado no muy lejano pero para nosotras en parte ajeno y digo en parte porque por aquí tampoco estamos para tirar voladores.
Desde esta isla es más fácil entender la saudade, la nostalgia, el anhelo del retorno, un echar de menos lo que ahora no tenemos, lo que no somos. El retorno a un hogar caliente y cerca de los seres queridos, un lugar quizá no del todo confortable pero si seguro. Dice Homero: "Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta" y más si me encuentro en medio del mar, después de largas jornadas de trabajo duro, agotado, descompuesto, invadido por la humedad y el dolor.
Escribo Homero y pienso en Ulises, la vuelta a casa convertida por los griegos en mito. La vida como una aventura, un largo viaje de encuentros y desencuentros, de aprendizaje y crecimiento y la vuelta a casa como el encuentro de la paz interior.
Mito, realidad, la inmensidad del mar y la inmensidad del viaje y la piel curtida de estos hombres de vidas duras, de trabajo agotador bajo el sol y bajo la tormenta, todo para sobrevivir, para seguir viajando en el tiempo que a cada uno le toca.

Banda Sonora:



sábado, 15 de agosto de 2015

miércoles, 5 de agosto de 2015

Pequeño vergel doméstico






Están creciendo a ritmo loco. Es cierto que las regaba poco, me di cuenta de este asunto el otro día. Ya me había dicho una amiga que las tenía muertas de sed pero yo no lo acababa de ver, siempre pensaba que las iba a matar por exceso de agua. La cosa es que últimamente las riego más y también os tengo que decir que ya cambiaron de casa otra vez, estamos de lo más aventurero, ellas y yo, y ahora viven en una terraza que estos días parece un solarium.
¡Viva el verano y el sol y las vacaciones y el ocio y andar en pijama hasta las cinco de la tarde y viajar y la playa!

Banda Sonora:

miércoles, 29 de julio de 2015

Cosas ricas: huevos rellenos al curry

 


El huevo me parece una gran y hermosa creación de la naturaleza. ¿Cómo sería ese momento cumbre en el que por primera vez viera el mundo un huevo frito? No se porqué siempre pienso que lo primero fue un huevo frito cuándo ahora que me paro en ello me parece más correcto pensar que lo primero que vio el mundo fue un revuelto triste y casual cuándo unas manos  poco ágiles aún, dejaron caer un huevo sobre una piedra caliente y ocurrió el milagro, ¡qué se yo! La imaginación da para mucho.
Esta receta es otro éxito asegurado para un picnic.
Necesito:
6 huevos, 3 puerros medianos, 2 zanahorias, 1 tomate, 3-4 cucharadas de coco rallado, curry en polvo, sal y aceite de oliva.
Pico los puerros, las zanahorias y el tomate (previamente pelado) bastante menudo. 
Pongo los 6 huevos a cocer.
Añado un buen chorro de aceite de oliva en una sartén y la pongo al fuego. Echo sobre el aceite los puerros, revuelvo; las zanahorias, revuelvo y salo y dejo unos 8-10 minutos al fuego. Seguidamente añado el tomate y una cucharada de curry. Lo dejo en la sartén otros 10 minutos revolviendo de vez en cuándo.
Aparto del fuego y dejo enfriar. Incorpora las 3 cucharadas de coco rallado y lo mezclo todo bien.
Una vez cocidos pelo los huevos, los parto por la mitad y los voy colocando en un plato. Separo la clara de la yema.
Desmenuzo unas cuántas yemas sobre la mezcla de verduras y coco rallado, No hace falta desmenuzarlas todas porque si no la mezcla nos queda muy seca, además dejaremos algunas para decorar.
Con la mezcla relleno las claras. Decoro con yemas ralladas y en este caso también usé un poco de sésamo negro que hace un precioso contraste de color.

Lo acompañé con una ensalada de hojas verdes, champiñones y pipas de girasol un poco tostadas. Una comida muy rica y veraniega. Y lo que os digo, en casa saben de muerte pero de picnic saben mejor :)
Y como siempre algo de música que llene el aire y llegue a nuestros oídos para llenarnos de gusto.
¡Salud y alegría!

Banda Sonora:


sábado, 25 de julio de 2015

De la nutrición y otras cosas


Este blog empezó siendo un lugar para colgar "mis labores", iba a decir para enseñarlas, pero eso es mucho decir ya que no tenía la menor idea de si alguien las iba a ver. Bueno, la cosa es que empezó por ahí, tapetes, cojines, muñecos, mantas...muy en la línea de la señora antigua que llevo dentro. Algún libro, alguna receta...
Como todo en la vida la cosa fue evolucionando y ahora ya no se de que va Mendruga, tampoco es que sea importante saber de que va, en realidad no tiene ninguna importancia, va de nada y de todo. Va de que me siento aquí delante y escribir me nutre, como me nutre la comida que como y que también aparece por aquí. Me nutre la gente con la que me relaciono, mis amigos, mi familia y también los que vienen y van como extras en una película, como personajes secundarios que aparecen en una escena y luego no vuelves a saber nada más de ellos, esos también son importantes, también dejan una huella si una está atenta y deja espacio para todo.
Me nutre la música que escucho, las películas que veo, los libros que leo, los sitios que visito, los paseos, las conversaciones, las opiniones, el silencio, la meditación, las risas compartidas y también los llantos, las cervezas tomadas con gusto y en buena compañía y en soledad, el sol, la lluvia, la huerta y la tierra.
Entonces parece que Mendruga va de las cosas con las que me nutro día a día.  
Nutrirse. A veces me doy cuenta de que no sé nutrirme, se me olvida, me abandono, me tiro a la basura, me maltrato, no me cuido, como si yo no fuera importante, la atención se dirige hacia fuera y yo dejo de importar, lo que siento, lo que necesito, dejo de ser consciente de mi espacio, no me habito, eso es, me abandono.
Vuelvo a mi y me nutro. Cocino, disfruto del cocinar y del comer; y voy a la huerta, y disfruto del regar y del recoger; leo, y disfruto del libro, del artículo....disfruto de mi soledad, de mi silencio, el otro está ahí, luego iré, me acercaré, sabiendo que puedo retirarme a mi, al hogar.
Una buena relación con el otro tiene que ver con saber retirarse. Contacto-retirada. No hay un contacto genuino y completo si no hay una buena retirada. Si no me retiro me quedo pegada al otro y yo desaparezco. Me quedo pegada a las necesidades del otro, a sus deseos y entonces vivo para el otro y yo desaparezco y ya no se quién soy y entonces aparecen los problemas, ¿sabéis de qué hablo o no os suena de nada?
Hablo de una pérdida del sentido del sí mismo, me adhiero al otro, a sus ideas, opiniones, valores...a los de la familia, el grupo de amigos, a las del partido político...lo que me sirva de referencia y sustituya mis propias referencias personales, llega un momento que ya no tengo ni idea de cuales son esas necesidades, no se lo que siento, me enajeno.
Para nutrirme en lo relacional necesito retirarme a mi, a mis necesidades, a mis emociones, a mis pensamientos, valores, ideales, a mi cuerpo.

"Tu salud se verá afectada si, día tras día, tú dices lo contrario de lo que sientes, si te humillas ante lo que te disgusta y te alegras con lo que no te trae más que desgracia. Nuestros sistema nervioso no es sólo una ficción, es parte de nuestro cuerpo físico, y nuestra alma existe en el espacio y está dentro de nosotros, como los dientes en nuestra boca. No puede ser por siempre violada impunemente"
Boris Pasternak en "Doctor Zhivago"

Volver a una a veces tiene sus complicaciones, sobre todo cuándo no sabemos a dónde volver, aparece el síntoma, el sufrimiento. Hay caminos, en nuestra mano está empezar a recorrerlos.

Cosas con las que nutrirme:
- Una buena lectura: Historia del mundo en diez capítulos y medio de Julian Barnes
- Un buen blog de las cosas que pasan en el mundo: GUERRA ETERNA
- Una canción preciosa: Mree "Goodnight & Goodbye"
- Una gran película: Ida , Pawel Pawlikowski
- Una deliciosa crema fría: Vichyssoise de zanahoria
- Expresionismo alemán y Tim Burton
-Un recortable: The Human Body