lunes, 26 de octubre de 2015

Peste & Cólera


Me encantan esos personajes que no se doblegan, que se revelan, que van contracorriente si hace falta para que su vida sea aquello que ellos decidan que sea y no lo que decidan otros, padres, madres, maestros, mentores, abuelas...
Elegir no es fácil. Responsabilizarse de los propios deseos y de nuestra vida no es fácil. Lleva su tiempo darse cuenta, descubrir lo que uno quiere y necesita y luego darse permiso para tomar las riendas de su vida asumiendo los riesgos. Es un camino de miedo e inseguridad y también de muchas alegrías, de saberse a ratos libre y dueño de sí mismo. Salir al mundo, arriesgar, vivir y cagarla y recagarla porque me confundí, porque tengo miedo y me siento solo y aparecen mis fantasmas, doy rienda suelta a mi sombra , dejo que campe a sus anchas y si, tiemblo a ratos y otros ratos mi ser se expande y me siento pleno de poder decidir mi vida, construirla a base de idas y venidas por el cielo y por el infierno. 
Alexandre Yersin hizo eso. No se conformó con lo que habían decidido para él. Era uno de los suyos y su vida estaba escrita, dijo no. Hombre valiente, amante de la aventura y del saber, de la observación minuciosa y de la enseñanaza y la vida sobre el terreno. Para Yersin "no es ésta una vida de no moverse".
Yersin ama la vida. Y esto es lo que me seduce de él. Decide vivirla con todas sus consecuencias y elige. "Es la vida la que quiere vivir, abandonar rápidamente ese cuerpo que envejece para renacer en un cuerpo nuevo, y a esos cuerpos, por su involuntaria contribución a su perpetuación, la vida les atribuye de paso con la calderilla del orgasmo, Nada nace de la nada. Todo lo que nace debe morir"
Yersin es un hombre solo y así a priori se podría pensar que sus iguales no le interesan, pero a mi no me cuadra del todo, dedicó su vida a vivirla, a buscarse, pero mucho, muchísimo de su tiempo sirvió para dejar un legado científico rico e importante, un legado que sirve y sirvió a sus semejantes, eso no es despreciarlos.
Como lo describe Patrick Delville: " Se podría escribir una vida de Yersin...Un anacoreta retirado al fondo de un chalet en la jungla fría, reacio a toda obligación social, una vida de eremita, de oso, de salvaje, de genio original, un auténtico extravagante"

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domingo, 25 de octubre de 2015

Mocos, Nick Cave y Foucault


Estaba yo lavando a mano unos pañuelos de los mocos, me preguntaréis que en qué siglo vivo, pero es así, uso pañuelos de tela para sonarme los mocos, menos cuándo tengo litros de mocos que entonces los uso de papel. Lo de lavarlos a mano es otra historia que ahora no viene a cuento, porque habitualmente van a la lavadora. Soy antigua pero tengo lavadora, jeje!
El asunto es otro del que me acordé mientras frotaba los pañuelos bajo el agua, así funciona la memoria, como la famosa magdalena de Proust.
Hace años fuimos a ver a Nick Cave una amiga, un novio que tenía yo por aquél entonces y yo.
Fuimos hacia el concierto con tiempo y cerca de allí nos metimos en un bar para empezar a celebrar el gran evento. Allí conocimos a una chica y allí yo, delante de ella, saqué mi bonito (seguro que era bonito) pañuelo de tela para limpiarme los mocos. Es un defecto mío, siempre tengo mocos, sobre todo por la mañana.  La mujer, que era muy elegante y a mi me parecía que tenía mucho estilo, se sorprendió de mi complemento hoy casi en desuso y me dijo: "usar pañuelo de tela es síntoma de distinción, lo dijo Foucault". No sé si esto será verdad o no, nunca lo corroboré, tampoco he leído mucho a Foucault que digamos. Bien, rápidamente mi amiga y el por entonces mi novio sacaron del bolsillo sus respectivos pañuelos de tela. Al parecer los tres éramos distinguidos y ella le encantó porque se quedó con nosotros dos días.
Unos creerán que es signo de distinción, otros, ya me lo han dicho, les parece una guarrada lo que ven como guardar los mocos en el bolsillo.
Pues yo voy con mis mocos en el bolsillo y no me va tan mal.
Reivindico el uso de pañuelos de tela para sonarse los mocos. ¡Abajo el kleenex! ¡Viva la tela! 
No creo que aquel fuera el mejor concierto de Nick Cave, aunque lo pasé bien. Yo viendo y escuchando a Nick Cave siempre lo paso bien. Tengo el recuerdo de contar muchos, muchísimos bigotes entre el público y muchas americanas, todos íbamos muy elegantes para ver a la estrella,¡qué menos! Pensando en la gente con bigote,  creo que es una buena idea que llevaran siempre con ellos buenos pañuelos de tela para limpiarse los mocos que les puedan quedar pegados en los pelos del bigote o cualquier otro resto de comida, bebida o de lo que sea.
Mis amigas y mi madre sobre todo, me regalan de vez en cuándo pañuelos de tela. Los tengo con dibujos de mariquitas, con flores, con lunares, con muñequitos, de cuadros, rojos, verdes, naranjas y verdes. En fin, un variadito.
Suelo perderlos, por eso siempre ando a la búsqueda de pañuelos de los mocos bonitos. En Azores encontré tres pañuelos preciosos en una mercería antigua de esas que ya casi no quedan y ayer, paseando por un rastro me vine para casa con cuatro o cinco.
Me ocurre además últimamente que tengo un sueño recurrente con este tema, sueño que entro en mercerías antiguas, en principio no sé muy bien a qué voy, qué quiero, pero siempre acabo comprando pañuelos de tela. Entonces puedo decir que en Azores se me hizo un sueño realidad, no vi ballenas pero me compré pañuelos de tela en una mercería antigua con mucha solera.
 Volviendo a Cave. Ese día lo encontré mayor y muy teñido, eso si, el traje le quedaba impecable como siempre, no engorda un carajo y se le veía en forma bailando. Los ídolos de la juventud también envejecen. 
¡Larga vida a Nick Cave!
De Foucault no soy tan fan (ser fan de Foucault requiere mucho más esfuerzo) y además hace años que está criando malvas.

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martes, 20 de octubre de 2015

Minucias (4)





Con cada mudanza se suelta lastre, más y más lastre sobrante y no me percato de lo que me sobra y me pesa hasta que no me mudo. Se anda mejor por el mundo ligera.
Van tres en menos de un año ¡jajaja! Me estoy superando. Os digo que es una buena experiencia, de verdad, aunque siempre hay un momento de estrés total, de cansancio infinito y de mala hostia esta racha de mudanzas me está sentando muy bien. Se está dando una limpieza interna y externa, soltando mierda, basura y entonces están apareciendo cosas nuevas y aparecen simplemente porque hay sitio para ellas.
!Voy a bailar con Rita¡


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Rita Pavone

lunes, 19 de octubre de 2015

Cosas ricas en Herbosa: Rollito de verano




Hace siglo y medio que quería hacer esta receta pero hasta la semana pasada no lo logré. Una vez hecha me pregunto porqué tarde tanto. Los motivos de preguntarme esto son, la poca complejidad de la receta y su resultado, que es delicioso. Ahora solo quiero comer rollitos de verano, ya me avisó una amiga que podían ser adictivos, pero bueno, que todas las adicciones sean estas. !Vivan los rollitos de verano en otoño¡

Necesito: hojas de arroz, hojas de lechuga, zanahoria en juliana, champiñones, una cebolleta fresca, fideos de arroz, cilantro, cebollino, menta, salsa de soja, azúcar, aceite de sésamo, vinagre y sal.

 1. Lavo la lechuga. Reservo.
 2. Corto la zanahoria en juliana. Reservo.
 3. Pongo a calentar agua, cuándo hierva retiro del fuego y añado los fideos de arroz y los dejo remojar 4 minuto (lo que dice el envase, vamos.)
4. Corto la cebolleta en juliana y los champiñones en rodajas. En una sarten añado una cucharadita de aceite de girasol y otra de aceite de sésamo y salteo la cebolleta y los champiñones, añado sal y una pizca de aúzcar. Retiro y dejo enfríar. 
5. Separo las hojas de menta de sus tallos. Corto el cebollino a la mitad y separo también las hojas del cilantro para tenerlo todo prepararlo para rellenar los papeles de arroz.
6. En un cuenco añado salsa de soja, un chorro de aceite de sésamo y un pelín de azúcar. Esta salsa en el aliño de los rollitos
A partir de aquí ya no cuento más, os dejo el link de un vídeo dónde se ve muy claro cómo rellenar y doblar los papeles de arroz. Aquí!

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miércoles, 16 de septiembre de 2015

10 años de Libélula HUerta


La semana que viene la tenemos a tope de actividades. Hay mucho que celebrar. Son 10 años de trabajo, de tierra, de verduras ricas, de gentes del mundo, de nuevas amistades, de proyectos, de ilusión, de huerta, de buenas comidas, de agroecologia,  de conversaciones infinitas...¡Libélula huerta está de fiesta!
Aquí todas las actividades de la semana. Estáis invitados :)

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martes, 8 de septiembre de 2015

Adiós al estado vacacional infinito






Estoy torpe, aturdida, voy lenta, más de lo habitual y eso empieza a ser preocupante. Tengo resaca de agosto y creo que septiembre también me va a hacer pagar otra resaca, de otro tipo pero resaca.
Yo nunca tuve una facilidad tremenda para hablar, muchas veces me callo porque sé que me atasco, que no encuentro la palabra adecuada, lo que llaman el efecto punta de la lengua. Me pasa desde siempre pero últimamente estoy a tope con el asunto. Dicen que con la edad se agrava y eso me preocupa, no quiero quedarme incapaz tan pronto, jaja!
Según parece un adulto de educación media tiene en su vocabulario activo unas treinta mil palabras, ¡como para encontrar la palabra justa!. Usamos procesos de recuperación léxica totalmente automatizados y es obvio que a mi esos procesos me fallan de toda la vida, yo creo que nunca funcionaron en condiciones. ¿Cómo seleccionamos y producimos las palabras? Es un asunto complejo y hay varias teorías que pretenden explicar este tema. A los conexionistas les encanta dibujar "redes neuronales" como metáfora cerebral, nodos que se conectan o desconectan. que se activan o desactivan en función entre otras cosas de su uso. Estoy haciendo una simplificación supina, pero esto no es un estudio de psicología del lenguaje, una de las cosas más aburridas que me ha tocado estudiar. 
Mi problema, dicen, es un fallo en la activación fonológica una vez que se activa la representación semántica correspondiente, prefiero pensar que es por un exceso de demanda (le pasa también a muchos estudiantes), que por vejez. 
Y eso que nos hacemos mayores. El sábado tuve reunión familiar con mis primos, un clásico del verano. Ya no somos los jóvenes de antaño, las generaciones mozas ya ocupan el espacio que antes ocupábamos nosotros y nosotros el de nuestros padres, pero nosotros no nos lo acabamos de creer, nos sentimos aún jóvenes y nos cuesta ver a nuestros padres como abuelos, pero es así, el tiempo pasa inexorablemente y aunque me siento joven y me conserve bien, ya pasé de los cuarenta con todo lo que eso conlleva. 
La demanda o mejor dicho el exceso de demanda. Yo lo voy a llamar "tengo la cabeza como un bombo" de todo lo que quiero hacer o "no me centro ni de coña". Tanto ejercicio de atención plena, lo que antes se llamaba meditación en toda regla, !para nada! No, hay tiempo para todo, para estar centrada y para andar atolondrada, aunque esto segundo se me da bastante mejor. Ya sabemos que el verano llama al extravío. Parece que ahora va tocando un poco de orden y creo que necesito reconducir mi atención, por mi bien y el de los que me rodean. Hay que decir adiós por un tiempo al estado vacacional infinito.
Espero que esta gripe incipiente no vaya a mucho más y me ayude a ponerme un poco en mi sitio, lo que se suele llamar "centrarse". 
Buen día y al que le queden aún vacaciones que las disfrute y se abandone a ese estado maravilloso de abandono hedonista infinito.

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